Escrito, visita Fragmentos
16.11.2019
El reloj de la pared del pasillo de la casa marcaba las 9:30 de la mañana, eché un vistazo al cielo de la ventana, observé que era un domingo perfecto para salir.
El reloj de la pared del pasillo de la casa marcaba las 9:30 de la mañana, eché un vistazo al cielo de la ventana, observé que era un domingo perfecto para salir.